Modernización continua: cuando la IA y los ecosistemas se convierten en ventaja competitiva
26 de Octubre de 2026Escribe Pablo Harttig, Service Delivery Director de Kyndryl Chile
La modernización tecnológica ya no puede abordarse como una transformación puntual. En un contexto donde la inteligencia artificial acelera los ciclos de innovación y las organizaciones demandan cada vez más agilidad, resiliencia y capacidad de adaptación, la modernización continua se convierte en una necesidad estratégica. Sin embargo, según el Modernization Report 2026, llevarla adelante sigue siendo un desafío: casi la mitad de las organizaciones afirma estar retrasada respecto de sus metas de modernización.
Modernizar no consiste únicamente en actualizar aplicaciones o migrar infraestructura. El verdadero desafío es construir una capacidad permanente para evolucionar la tecnología al ritmo que exige el negocio, reduciendo la deuda técnica y preparando las bases para aprovechar todo el potencial de la IA. Esta necesidad es especialmente relevante si se considera que solo el 9% de las organizaciones asegura comprender completamente las dependencias de sus aplicaciones, mientras que una de cada cuatro reconoce tener una gran cantidad de aplicaciones sin documentación.
En este proceso, la inteligencia artificial está redefiniendo las reglas del juego. Las nuevas capacidades basadas en IA permiten analizar entornos complejos, comprender dependencias tecnológicas, acelerar la transformación de aplicaciones y optimizar la toma de decisiones durante los procesos de modernización. Esto ayuda a reducir tiempos, minimizar riesgos y generar resultados más predecibles.
La IA agéntica ya comienza a demostrar este potencial. El 10% de las organizaciones la ha implementado en entornos productivos para iniciativas de modernización, aplicándola en tareas tradicionalmente intensivas en tiempo y habilidades, como el mapeo de dependencias, la conversión de código y la generación de documentación. Entre estos primeros adoptantes, el 67% afirma estar adelantado o en línea con sus objetivos de modernización, frente al 51% de las demás organizaciones.
Pero la tecnología por sí sola no alcanza. Las organizaciones operan sobre entornos cada vez más diversos, donde convergen nubes, aplicaciones, datos, plataformas, proveedores y requerimientos regulatorios. De hecho, las aplicaciones de misión crítica se distribuyen casi de manera equitativa entre la nube pública, la nube privada, los mainframes y los entornos on-premises, configurando organizaciones cada vez más híbridas. Por eso, el éxito de la modernización depende cada vez más de la capacidad de articular un ecosistema integrado de socios tecnológicos, especialistas e iniciativas complementarias.
La diferencia ya no está únicamente en acceder a las mejores herramientas, sino en coordinar eficazmente las capacidades de todo el ecosistema para alcanzar objetivos comunes. La orquestación se vuelve entonces un factor crítico para conectar tecnologías, integrar conocimientos especializados, gestionar dependencias y asegurar que cada esfuerzo contribuya a resultados concretos para el negocio. A medida que las organizaciones amplían sus inversiones tanto en plataformas heredadas como modernas, la modernización requiere cada vez más una orquestación del negocio y no una simple consolidación tecnológica.
Al mismo tiempo, la modernización requiere una visión integral que contemple no solo la tecnología, sino también las habilidades, los procesos, la gobernanza y la gestión del cambio. Ya no se trata de una conversación exclusiva de TI: el Modernization Report identificó nueve grupos de interés con influencia sobre las decisiones de modernización, incluidos CIO, CTO, directorios y equipos de finanzas y cumplimiento. La combinación de IA, conocimiento experto y colaboración entre socios estratégicos permite acelerar la transformación sin comprometer la estabilidad de los sistemas críticos sobre los que operan las organizaciones.
En este nuevo escenario, las empresas que logren avanzar con mayor velocidad serán aquellas capaces de construir una modernización continua, impulsada por IA y respaldada por ecosistemas colaborativos. Porque el futuro no pertenecerá solamente a quienes adopten las tecnologías más avanzadas, sino a quienes puedan integrarlas, escalarlas y convertirlas en resultados de negocio sostenibles.
(*) Pablo Harttig: Service Delivery Director de Kyndryl Chile





